15.06.2010
Más poder para el Presidente

Bandera de los EE.UU.
El presidente de EEUU podría tener el poder para restringir o incluso interrumpir la conexión a Internet dentro del país en situaciones de emergencia si sale adelante un nuevo proyecto legislativo propuesto por alguno senadores.
Según este nuevo proyecto -pensado para “preservar las redes y los activos, y proteger al país y al pueblo” en palabras del presidente del Comité de Seguridad Nacional, Joe Liebermann- los operadores de red, los buscadores o las compañías de servicio estarán obligadas a obedecer “inmediatamente” las medidas de emergencia propuestas por el Departamento de Seguridad Nacional, bajo riesgo de multa.
El Mundo
Bien es verdad que no conozco las instituciones políticas americanas en demasía (hombre, algo ayuda haber devorado The West Wing, no lo negaré), pero básicamente esta norma otorgaría poderes extraordinarios al inquilino de la Casa Blanca para intervernir el acceso a la red en determinados supuestos.
Imaginemos que ésto llegase a nuestro Parlamento. Lo suyo sería modificar la Ley Orgánica 4/1981 de 1 de Junio de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio, e introducir la circunstancia en el artículo 4, dando la posibilidad al ejecutivo para que trate la situación como un Estado de Alarma.
Tampoco sería tan descabellado que, en el momento que vivimos, en que dependemos de las TI a casi todos los niveles (trabajo, relaciones sociales y ocio) pudiese facultarse al Ejecutivo para intervenir en casos que aunque cueste imaginar, podrían llegar a darse. No digo que pueda equipararse a una situación de catástrofe natural pero puede que una crisis de nivel informático pudiera ocasionar graves perjuicios e incluso provocar situaciones de emergencia.
Pensemos que cada vez estamos más cerca de una e-administración y los servicios basados en comunicaciones crecen y plantean nuevos horizontes que en el año 1981 no pudieron ser contemplados como posibles focos de situaciones de estados excepcionales.
Tal vez no sería mala idea que, en lugar de seguir persiguiendo hipervínculos, alguien en La Moncloa plantease la necesidad de salvaguardar determinados aspectos de nuestra nueva vida en la era digital que hace tan sólo 30 años no pudieron ser previstos.







