28.03.2010
Todos quieren un trozo del pastel de Google – Las Provincias

Aviso Legal, en Las Provincias
Los medios andan revueltos. Hace unos días desde Vocento se decía, entre otras cosas, que Google debía compartir sus ingresos con quienes hacen posible su negocio, esto es, con los periódicos que generan contenido que el buscador indexa. En una reunión en Malaga Valley, Antonio Fernández, Presidente de AEDE le dijo a la cara a Rodríguez Zapatero (Director de Google España) que debía pagar a los periódicos por la indexación de sus contenidos. César Alierta ya dejó caer que Google debía pagar a las operadoras por el uso de sus redes… En fin, que hablar de o meterse con Google parece estar de moda. Si en su día ya comentamos la barbaridad de quebrar la neutralidad de la red por parte de la compañía que dirige Alierta, ahora vamos a comentar la postura de los medios.
Verán ustedes, me parece que las declaraciones de los directivos en el sentido de querer cobrar a Google (o a Bing, o a cualquier buscador) por indexar su contenido, aludiendo a la calidad y coste de producción, son poco más que demagogia barata. Me explicaré.
Por un lado, las Editoriales esgrimen argumentos que en un primer momento parecen razonables: asumen costes para poder producir el contenido que luego es absorbido por Google para crear sus índices y enlaces. Vale. En tal caso parece que Google busca y sustrae el fruto del sudor de su frente. Ahora bien. No es oro todo lo que reluce. Si analizan el código fuente de cualquier periódico digital (y subrayo lo de cualquier), encontrarán cosas tan llamativas como la existencia de etiquetas META, descripciones alternativas para imágenes, fuentes de sindicación de contenidos RSS, vínculos basados en palabras clave… en fin, estrategias de SEO puro y duro. Para aquellos que no conozcan el término, SEO significa SEARCH ENGINE OPTIMIZATION, o dicho en español de Soria, Optimización para Motor de Búsqueda. Y ¿qué es Google? ¡Ah claro! ¡Un motor de búsqueda! Y tienen páginas muy bien cultivadas y trabajadas en Facebook, usuarios de Twitter, que buscan crear comunidades para dirigir tráfico hacia sus contenidos. Pero tener una página en Facebook no cuesta dinero. Yo tengo una. Sólo necesitas un perfil previo y seguidores. . Y un usuario de Twitter, tampoco. Sólo necesitas un Community Manager. Que me figuro que tienen y miman.
Entonces los medios llevan un doble juego con Google. Por un lado, contratan a profesionales que hacen un trabajo excelente y consiguen optimizar y posicionar el contenido generado desde los diarios digitales en todo tipo de buscadores (un trabajo SEO de guante blanco), para que el internauta acceda a sus contenidos y redunde en el aumento de sus páginas vistas, impactos publicitarios y clics sobre los anuncios que exhiben. Y por otro lado, le piden a Google que les pague por usar un contenido cuya indexación fomentan consciente y profesionalmente. ¿Cómo se come ésto?
Así expuesto, viene a ser muy parecido a lo que pretenden las sociedades de gestión de derechos. Hay un cambio de modelo de negocio, y los medios tradicionales quieren un trozo del pastel publicitario que se ha comido Google aludiendo a que usan contenidos que ellos generan. Ah, olvidaba que al final, Google sólo muestra un enlace que conduce al contenido que ellos publican y donde hay publicidad vendida de la misma forma y en los mismos canales sobre los que trabaja Google.
Si no quieren ser indexados, los medios tienen dos métodos muy sencillos para conseguirlo. Por un lado, convertir su contenido en privado con o sin pago. Y por otro, simplemente evitar ser indexados por Google. El primer sistema a Factual no le ha dado ningún resultado y ha tenido que abandonar su sistema de pago. Veremos qué tal le va a El Mundo con Orbyt. El segundo, créanme, funciona a las mil maravillas. Un par de lineas de código y desapareces del mapa para Google (y para dos tercios de tu potencial audiencia a nivel mundial, claro)
Pero la cosa no podemos dejarla en estas reflexiones. Asumiendo que Google pagase a los diarios digitales por indexar su contenido, deberíamos también reclamarle los autores de blogs porque también somos indexados. Pero no sólo deberíamos cobrar a Google, sino también a los Diarios que en más de una ocasión publican y reproducen contenido de blogs, y en casos excepcionales incluso se ha llegado a ver plagio.
No parece sensato. ¿A que no? Es que no lo es. Los medios cambian, los modelos también. Adaptarse no puede significar quitarle el pastel al más rápido. Adaptarse debe significar correr más que él. Si los medios deciden apartarse de la mundanal indexación mediante una transformación en medios de pago, puede que los blogs estén al quite para ocupar los primeros puestos en las búsquedas y comenzar a obtener beneficios en su lugar.







